La caligrafía casí la podemos considera un un arte. No cabe duda que escribir con una buena letra requiere práctica y una buena educación ortográfica desde muy niño. El hecho de que estemos en los tiempos del tablet y ordenadores hace que escribamos muy poco, solo pequeños apuntes, notas,etc, ya nos estamos acostumbrando a escribir sobre una pantalla de cristal solamente con el roce del dedo, ya ni siquiera sentimos la presión de la tecla.

La caligrafía artística

Todos en algún momento de la vida queremos escribir algo con una letra espectacular, tal vez en una tarjeta de felicitación junto a un ramo de rosas, en una dedicatoria de Navidad o simplemente en esas tarjetas de invitación de boda por considerarlo un momento estpecial. Son en esos momentos donde empezamos a escribir trazos fuera de lo habitual, procuramos tener una letra igualada y proporcional. Es justo en ese instante cuando echamos en falta haber tenido una formación caligráfica que nos ayude a escribir mucho mejor y también en ese momento nos acordamos de nuestros padres y abuelos a los que veíamos unas letras que nos daba envidía, probablemente por el énfasis que se hacía en su época sobre la escritura y porque no decirlo, no EXISTIAN SMS, sí, sí, no existía y la gente se comunicaba.

No se cuantos de de vosotros recuerda haber escrito alguna carta, supongo que los que tengais menos de 30 años, no habreís escrito ninguna, pero ponerse a escribir una carta era una conjunción de hablidades que hemos perdido, no podíamos dar a la tecla DEL para retroceder, teníamos que tener muy claras las ídeas al escbribir ya que no podíamos mover parrafos. En fin, son tiempos preteritos y no podemos más que recordarlos y de vez en cuando echar mano de la estilográfica, porque no decirlo, una buena carta debemos emplear la estilográfica, y pongo el artículo porque sin duda, la estilográfica nos permite además expresar de lo que escribimos otra serie de expresiones que no se podrían recoger de otra forma, las pausas, las prisas, la delicadeza de escribir…

Para escribir con la estilográfica y además tener una buena caligrfía, debemos tener en cuenta una serie de requisitos para , primero de todo, debemos usar hojas a rayas para que las líneas nos sirvan de referencia y guia, esto nos evitará que nos torzamos y además que tengamos una letra proporcionan.

La caligrafía de letras

Dificilmente al escribir tendremos dos letras iguales, el ser humano no es un ordenador que escribe con una preción milimetrica, pero al final los estilos de escritura tienen una clasificación.
  • Inglesa o Copperplate. Tiene una característica de rasgos muchísimos más inclindos que la anterior, se basa en rasgos góticos muy recargados, pero de indudable valor estético.
  • Minúscula carolingia. Es una letra de estética redondeadas,
  • Gótica. Es un tipo de letra de rasgos muy rectos que se conjugan con las líneas curvas de las letras.
  • Itálica. Son las letras inclinadas a la derecha, también les llamamos a veces cursivas

La caligrafía en un ordenador

No cabe duda que quien mejor hace la impresión de una letra es el ordenador, eso sí, pierde todo el sentimiento y expresividad que puede dar la estilográfica, pero podemos jugar con miles y miles de tipos de letras que seguro iremos probando una tras otras, todas nos gustarán pero siempre veremos que ese tipo de letra no es el adecuado para lo que estamos escribiendo, siempre nos cuesta encontrar la letra justa para lo que queremos. Y siempre, como última alternativa, tenemos la Arial y la calibrí por no encontrar una adecuada.

No debemos perder de vista que lo que hoy conocemos como letras True Type, proviene de los tiempos de Steve Jobs en sus comienzos con Mac, Steve iba a la Universidad por libre, simplemente entraba a las clases que le gustaba y una de sus asignaturas favorias era calígrafica, le encantaba el espacio entre las letras, su formas, su proporcionalidad, como él decía era una belleza. Como todos bien conocemos, hoy no hay ordenador que no tenga las fuentes True Type, pero debemos saber que todo ello nacio desde el punto de vista de la estética, armonía y conjunción de la escritura.

Llevo tiempo pensando en escribir un post sobre la estilográfica, y para ello me he estado documentando de diversas fuentes con objeto de aportar un poco de luz sobre ciertos aspectos que muchos de nosotros desconocemos.  

LA ESTILOGRAFICA EN SUS ORIGENES 

La estilográfica en sus orígenes fue un instrumento muy rudimentario pero que supuso una revolución tecnológica en la prehistoria.

 Si queremos encontrar el primer vestigio, nos tenemos que remontar al 26 de septiembre del año 35.000 antes de Cristo a eso de las seis de la tarde aproximadamente. En una cueva situada a 24º51’09.08” de latitud norte y     32º53’31.26 latitud este, uno de nuestros antepasados tuvo la genial idea de limpiarse los dedos en la pared después de un banquete de Ñu. “Hug!”, dijo, (lo que viene a ser algo así como  “Che!” si hubiera sido de Picassent, “Virgen!” de Hellín, “Ahivalaostia!” de Getxo , “Collons!” de Reus, “Quilloo!” del barrio de Triana de Sevilla,  “Manda carallo!” de Bentanzos, pero no, era de Matalascañas (actual Egipto), lugar famoso porque mataban Ñus a cañazo limpio), se sorprendió al ver que las huellas de sus manos quedaban muy bonitas en la roca, y corrió a comentarlo  al resto de la tribu. Les dijo (lo traduzco para mayor comprensión): “Acabo de inventar la estilográfica!”, pero claro no le hicieron ni caso, lo cual es comprensible porque todos sabían que  Hug era un mentiroso.

Pues eso, la estilográfica en sus orígenes  era de carne y hueso, y aunque puede haber detractores sobre si se puede o no considerar un dedo como un tipo de estilográfica, como el POST lo escribo yo se admite por unanimidad. La cuestión es que esta gran hazaña de Hug, al principio no levantó expectación entre los miembros y “miembras” de la tribu, pero él  siguió dale que te pego guarreando la pared mejorando día a día su técnica. Este artista rupestre también tuvo sus dificultades, que si no había pintura en el Rockoy Merlín, que si la cinta de carrocero no me pega bien, etc, pero sin duda la mayor de ellas fue que conforme iba pintando la cueva, el cubo le quedaba cada vez más lejos. Así que agudizó su ingenio y con un estómago de avestruz, unos juncos, pelo de oso y un poco de hilo de palomar fabricó la primera pluma estilográfica de la historia.  Pero claro, se rompían mucho los plumines porque las paredes no estaban enlucidas.  

Con el paso del tiempo, Hug  fue mejorando este diseño primitivo hasta llegar a la estilográfica PELIKAN creada por sus hijos los Hugüitos. Como todas las grandes ideas se basaron en un diseño muy simple. Cogían un pelícano, le llenaban la bolsa de tinta, agarraban fuerte el pico con una mano y con la otra le retorcían el fistro diodenal (aunque hay discrepancias entre los arqueólogos y los antropólogos) y a base de graznidos, el pobre bicho  escupía la tinta.

Como podéis imaginar, la estilográfica en sus orígenes tuvo que adaptarse a la impresión sobre diversos materiales. En la civilización que surgió entre los ríos Tigris y Éufrates sobre el año 3000 antes de Cristo, se utilizaban tablas de arcilla para dibujar con caracteres cuneiformes todo tipo de cuestiones, desde culto a los Dioses hasta la lista de la compra. Pues incluso a este entorno tan hostil supo adaptarse la estilográfica.

Ah, y no olvidemos al antiguo Egipto con sus papiros y jeroglíficos que, según los hallazgos arqueológicos, se hicieron con puntas afiladas, veis, otra vez la estilográfica!

En definitiva, la estilográfica en sus orígenes fue pieza clave en el desarrollo de la escritura y se remonta a los tiempos del “homo estilográficus”.

LA ESTILOGRAFICA EN LA EDAD MEDIA 

El principal uso de la estilográfica en la Edad Media fue en la Inquisición como instrumento de tortura. Estas plumas de ave eran utilizadas para hacer cosquillas con un extremo, y para pinchar por el otro. Cosquillas, pinchazo, cosquillas, pinchazo,…, así hasta que eran las ocho que se paraba para cenar. Otros, los menos, la utilizaban para escribir, aunque no sé para qué lo hacían, porque casi nadie sabía leer ¿?

No podemos olvidar al gran genio e inventor Don Leonardo da Vinci que describió una especie de bolígrafo italiano cilíndrico, más conocido por sus siglas BIC, pero como fue un incomprendido en su época, sus contemporáneos pasaron de él e inventaron la imprenta.

Este periodo de la historia no tuvo una longitud ni larga ni corta, sino media, y como su propio nombre indica, la estilográfica en la Edad Media tenía forma de pluma de ave, fundamentalmente ganso, pero a falta de ganso se apañaban con todo tipo de aves: el ave de un solo hueso (el avericoque), el ave romana (ave cesar), el ave lapuerta y así sucesivamente.

Continuará…